Rubén y Viviana llegaron con un matrimonio destrozado a Sión, pero sólo bastó el poder sobrenatural de Dios y la palabra de nuestro padre espiritual para que su familia se restaurara, ¡ellos abrieron su Casa de Paz y hoy cuentan milagros!

Rubén asistió a un Tabernáculo y nuestro padre espiritual soltó una palabra de aumentos de sueldo, al día siguiente, su jefe se le acercó para decirle que su aumento ¡ya estaba listo! Así mismo con su esposa decidieron emprender una empresa de dulces para lo cual invirtieron una cantidad de dinero, ¡la cual recuperaron en 40 minutos más ganancias el mismo día que la iniciaron!