Ana María es una hija que vino desde Colombia junto a su esposo e hijo en busca de mejores oportunidades. Hace un tiempo recibió la noticia desde Colombia de que a su madre le habían diagnosticado cáncer de mama. Ana María y su esposo siguieron sirviendo a Dios en Chile, pues recibieron una palabra de Dios a través de nuestro padre espiritual: cuando fueran a pabellón, no encontrarían ningún cáncer. ¡Y así fue! Los milagros de Dios trascienden toda frontera cuando obedecemos a la palabra del profeta.