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Busco razones para estar triste…
Seguramente será un reto encontrar un balance entre ir tras la abundancia (como un derecho legítimo de los hijos de Dios) y practicar el contentamiento mencionado en 1 Timoteo 6:6. La primera(abundancia) se puede evidenciar como una ambición desmedida y la segunda se puede confundir como un conformismo inmóvil. ¿Qué hacer?
David dijo en el Salmo 16:6 “las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos y es hermosa la heredad que me ha tocado…”, y si tomamos esto como referencia, será sencillo discernir que toma hacer un recuento, o una lista si se quiere, de cada una de las cosas que Dios ha hecho a nuestro favor, para darnos cuenta que más han sido los beneficios que los perjuicios y que tenemos más razones para celebrar que para lamentar.
Si empezamos con el perdón de los pecados que recibimos. Luego la familia que nos ha dado, los amigos, el trabajo, las habilidades y talentos, el mucho o el poco dinero que tenemos, las veces que nos protegió. Después la sanidad que recibimos cuando la necesitamos, la liberación, la restauración, la dirección que nos da y si a todo esto le sumamos lo glorioso de nuestra relación con Dios, será más fácil decir como David que ”…es hermosa la heredad que nos ha tocado…” y será difícil encontrar razones para estar triste. |